Viajar con un compañero de habla alemana te da una ventaja, pero conocer algunas normas básicas de etiqueta cultural te ayudará a integrarte aún mejor y a mostrar respeto. La puntualidad (Pünktlichkeit) es quizás el cliché más conocido, y es cierto. Ser puntual para reuniones, reservas o el inicio de una excursión es muy apreciado. Si vas a llegar tarde, siempre es cortés avisar con antelación.
La comunicación tiende a ser más directa que en muchas otras culturas. No lo confundas con rudeza; se valora la claridad y la honestidad. Si alguien te da una respuesta directa, es una señal de eficiencia y respeto por tu tiempo, no de hostilidad. También es importante conocer la diferencia entre el tratamiento formal "Sie" y el informal "du". Tu compañero de viaje te guiará, pero una regla general es usar "Sie" con desconocidos, personas mayores y en entornos profesionales, y reservar "du" para amigos, familiares y personas que te lo ofrezcan explícitamente.
El respeto por el medio ambiente es fundamental, especialmente en Alemania, Austria y Suiza. Presta atención a la separación de residuos (Mülltrennung). Verás diferentes contenedores para papel, vidrio, plástico y residuos orgánicos. Seguir estas normas demuestra consideración. En cuanto a las propinas, la costumbre varía. Generalmente, en los restaurantes, el servicio está incluido, pero es común redondear la cuenta hacia arriba (aufrunden) a la siguiente cifra entera o añadir un 5-10% si el servicio fue excepcional. Por último, aunque el pago con tarjeta es cada vez más común, muchos lugares pequeños, mercados o bares todavía prefieren o solo aceptan efectivo (Bargeld), así que es buena idea llevar siempre algo de dinero en efectivo.